Kinesióloga de profesión y de la comuna de Los Álamos, es  Andrea Vargas Vega, emprendedora que desde el año 2015 trabaja en el desarrollo de una aerocámara plegable para tratamientos inhalatorios.

Desempeñando su carrera en el aérea respiratoria, es como surge la inquietud por facilitar los tratamientos con uso de inhalador, los que según relata la emprendedora, deben ir acompañados de un espaciador para lograr mayor efectividad del medicamento.

“Mis pacientes eran principalmente adultos y adultos mayores, en los que siempre veía exacerbaciones de sus enfermedades porque no usaban sus inhaladores o los usaban mal, y siempre la excusa era lo incomodo del insumo por su tamaño y que no podían llevarlo a todas partes” explicó.

Es así como la emprendedora Alameña, postula ese mismo año a una convocatoria de Innova Biobío para desarrollar su primer prototipo, el que con el tiempo sufrió modificaciones y se perfeccionó para lograr el producto que recientemente lanzó al mercado.

El producto desarrollado, sin duda es de gran ayuda para la vida diaria de quienes sufren alguna enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o asma, ya que les permitirá mayor comodidad para llevar su tratamiento a todas partes, por su peso liviano y reducido tamaño. “He sido persistente porque sé que esto será de gran ayuda para muchos, también puede ayudar a descongestionar los servicios de urgencias previniendo las crisis respiratorias principalmente en invierno”.

Sobre el Producto

Entre las características de la aerocámara plegable, se destaca su flexibilidad, es lavable, permite mayor facilidad para almacenar y además es producida con un 70% menos de plástico que aerocámaras convencionales.

Significativa importancia tiene además este producto frente a la contingencia sanitaria actual, ya que el COVID-19 y otros virus, afectan principalmente las vías respiratorias, y en caso de contagio de asmáticos y pacientes EPOC, tener sus tratamientos inhalatorios con rigurosidad es de vital importancia para no agravar la situación.

Además, el producto innovado cuenta con un adaptador flexible, permitiendo que diferentes marcas de inhaladores puedan ser utilizados y una válvula unidireccional que limita el ingreso de aire sucio.

También, la emprendedora explicó que el producto, al ser un insumo médico, debe cumplir con determinadas características técnicas, por lo que debió ser validado con pacientes, y realizar todos los pasos que el sistema te pide: “lo primero era asegurarnos de que tuviera 500cc de volumen, pero hacerla plegable y con ese tamaño fue un gran desafío, considerando además que no podía ser cualquier plástico por la toxicidad; luego patentamos el modelo de utilidad ante INAPI; eso porque no realizamos un producto nuevo, mejoramos una que ya existía; además cuenta con registro en ISP, y ya está en trámite su patente internacional”.

Las barreras de Innovar

Ya con la materialización de su idea y luego de 5 años desde que inició su camino como emprendedora, la fundadora de Aeropro Chile, (marca bajo la cual comercializa su producto), hace un balance de lo que significa innovar desde la Provincia de Arauco: “Fue muy difícil, primero porque gran parte de la industria está en Santiago, además estaba ingresando al mundo del plástico que  no conocía, y por otro lado soy mujer en un mundo industrial que principalmente es de hombres”.

Visitas a fábricas, talleres, pruebas de materiales y estudios con pacientes fue parte de lo que debió realizar para lograr el producto definitivo “mi meta siempre fue que se fabricara en chile, y para no tener que recurrir a países como China, tuvimos que innovar todos, porque también mis proveedores lo hicieron, modificando sus máquinas y buscando alternativas para lograr lo que yo quería; además, que se comercialice desde la comuna de Los Álamos, para mí es un gran logro, vamos a poder generar empleo y demostrar que no es necesario estar en Santiago para desarrollar cosas nuevas y crecer”.

Además, Andrea Vargas, se refirió a la importancia que tiene contar con el apoyo necesario de instituciones en el logro de sus objetivos: “ Los primeros que creyeron en mi idea fueron Corparauco y el Centro de Negocios de Cañete, ellos me apoyaron a postular 2 de los proyectos en los que he participado y  a capacitarme; en mi último proyecto Incuba UdeC es mi patrocinador; en esto es clave participar de todo lo que te pueda fortalecer como emprendedor”, señaló.

Sobre financiamiento, la kinesiología relata que, si bien ha invertido muchos de sus recursos en esto, también ha contado con el apoyo económico principalmente de Corfo y ha recibido asesorías y mentorías de otras instituciones.

Por el momento, la aerocámara plegable de Aeropro está a la venta a través de sus plataformas digitales y en una farmacia de la misma comuna (FarmaSalud) pero según explicó la emprendedora, prontamente estará disponible en otras farmacias del país.

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